Pequeño rincón donde intentaré escribir, algunas veces con éxito, otras no, mi forma de entender el mundo y sentirlo, entre espontaneidades e historias que se me vengan a la cabeza. ¡Adelante! :)
domingo, 11 de noviembre de 2012
La realidad
sábado, 10 de noviembre de 2012
Movimiento
En ciertas ocasiones, tenemos todo al lado, a un paso, justo en frente nuestro, pero no sabemos exactamente su localización, no sabemos encontrarlo, verlo. Es entonces cuando eso, que tendría que ser fácil de alcanzar, que conlleva un mínimo movimiento para conseguir, se hace más lejano que algo que verdaderamente lo está.
Ese punto cercano se aleja y se aleja, pues en lugar de intentar llegar a él en línea recta, damos vueltas y vueltas, como hojas en un endiablado remolino. No podemos remediarlo, no sabemos llegar, y no disponemos de ningún mapa que nos guíe, tenemos que ir adivinando, intuyendo, tanteando el terreno.
Pero quizá, después de tanto buscar, después de perseverar, insistir, con un poco de suerte lo encontremos. Aunque quizá, hayamos tardado más que si nos hubiéramos decidido por aquello más lejano, aquello que parecía que implicaba más trabajo.
Nunca se sabe.
viernes, 26 de octubre de 2012
¡Embustes!
"Depresión necesaria". Tan necesaria es que desde los medios se promueve, y hasta hay toda una industria dedicada a hacernos sentir mal; nos bombardean con que tenemos que sufrir por estar gordos, por no tener pareja, por ser distintos, por ser homosexuales. Y luego ponen a nuestra disposición canciones, poemas, películas entre muchas otras cosas para que sigamos sufriendo por ello.
En definitiva se nos dice que si no somos de una manera específica, que varía según el tiempo y la cultura, seremos infelices. Y nos lo creemos y nos compadecemos de nosotros mismos metiéndonos en disfraces y necesidades falsas y sentimientos artificiales.
Pues yo digo ¡Já! ¿Y qué más?
Le daré la espalda a todo ese interés por poner como modelo unos cánones obviamente inalcanzables para que jamás seamos felices, que en parte son culturales en parte son comerciales.
Le daré la espalda a esa reacción socialmente aceptada y culturalmente arraigada de sufrir porque no encuentras el amor o porque ya no está contigo o porque es imposible que lo llegue a estar.
Le daré la espalda a todas las nornas estúpidas, pensamientos retrógrados y comportamientos insulsos que pretendan "normalizarnos".
¡Le daré la espalda y les daré la espalda! Me quitaré toda esa parafernalia depresiva que alardea de ser el camino hacía la felicidad.
¡Mentiras! ¡Embustes! Eso es lo que son. ¡Farsas! ¡Quimeras! es lo que nos inculcan. Mitos que a base de ser repetidos se han convertido en verdades aplastantes.
¡Pues no! El mundo no se acaba, por ser gordo, por ser homosexual o por tener problemas de amor. Y como no se acaba, no es ningún drama. Se puede escoger, no hay porque ser infeliz aunque todo vaya mal, siempre puedes reír y sonreír, pero has de eligirlo. Al principio será difícil, pero poco a poco irás ganando en valentía y fuerza de voluntad, hasta que un día, sin darte cuenta, serás feliz por la persona que eres. Y lo serás, porque serás quien quieres, no lo que los demás querían que fueras.
Así que, ¡Siéntete orgulloso de ser como eres! ¡Sonríe por ser así! Porque ese, verdaderamente, es el camino hacía la felicidad.
martes, 23 de octubre de 2012
¿Tiempo?
Date prisa, corre, se te agota el tiempo. El oxígeno se te está acabando y tu cuerpo nota como se le está apagando la vida. Te agobias, necesitas respirar o morirás.
"¿Morir?" De repente caes, "¡Morir!" Sí, morir. Jamás volver a ver a tus seres queridos. Jamás poder realizar y alcanzar todos tus planes y sueños. Jamás cumplir tus deseos. Perderte vivir más momentos de tu vida.
Entonces sucede, tu cuerpo te obliga, y coges una gran bocanada de aire. Notas como entra y se expande por tu ser. Instantáneamente, vuelves a sentirte vivo. Vivo para estar con los que quieres. Vivo para realizar tus planes y luchar por tus sueños. Vivo para cumplir tus deseos. Sientes que existes y puedes seguir viviendo momentos.
Tienes tiempo, todo el tiempo que tu vida te dé. "¿Tiempo?" Sí, tiempo. No lo desperdicies.
Ahora, ve, vive tu vida. Y sonríe. Sonríe por cada momento en el que sigas respirando porque significa más tiempo para estar con los que quieres. Más tiempo para alcanzar tus sueños. Más tiempo para cumplir tus deseos. En definitiva, más tiempo para seguir viviendo momentos, en esto, esto que alguien, acertadamente, decidió llamar vida.
domingo, 21 de octubre de 2012
La verdad de la sonrisa
Pero, ¿Qué cosas verdaderamente tienen el derecho de arrebatarnos la sonrisa? ¿Qué cosas nos pueden despojar de la felicidad?
Fue preguntarmelo y darme cuenta de que ¡era ridículo! Pues yo mismo era el artífice de las sensaciones que borraban mi alegría. Era yo el que se dejaba llevar por ese seductor autocompadecimiento lastimero.
Nada por sí solo es capaz de hacernos infelices, las circunstancias no son amas y señoras de nuestras emociones, necesitan de nuestra complicidad para apoderarse de nosotros. Todo está en nuestra mente, en como hemos sido influenciados por el mundo, en que sociedad vivimos y en nuestra capacidad. Pero, si conseguimos superar todo eso, comprender que podemos reaccionar de distinta manera a la que todo el mundo hace, es decir, tener emociones buenas y sonreír aunque todo esté yendo nefastamente, seremos capaces de ser felices.
Pero, ¿Por qué sonreír? ¿No va todo mal?
¡No! ¡Desde luego que no! Hay muchas cosas que van bien, solo que son cosas ordinarias, que damos por hechas, que están ahí , y por ello no consideramos motivo de alegría; ha amanecido y estoy vivo para verlo, hace un día espléndido, tengo una cama para dormir, comida para comer, cada día pueden pasar infinidad de posibilidades o mi cuerpo está perfectamente pues no tengo ninguna enfermedad ni deficiencia. ¿No son esas razones para sonreír? ¿No son esos suficientes medios para pensar que algún día tendrás todo lo que te hace falta o serás todo lo que quieres ser?
Para ser feliz no necesitas encontrar el amor o ser exitoso, todo lo que necesitas es saber apreciar esas cosas cotidianas, porque son motivos para sonreír y ser feliz. Pues para ser exitoso o acabar compartiendo la vida con tu amor tienes que ser capaz de sentirte eufórico porque tienes lo básico, ya que además tenerlo te permite seguir triunfando o seguir haciendo sonreír a esa persona.
Esa es la verdad de la sonrisa, sencilla, como el gesto mismo de elevar las comisuras de los labios.